Un atasco en una autopista de Dar es Salaam es una experiencia unica y recomendable. En cuanto los coches se paran se produce el llamado "efecto donete": una horda de vendedores de todos los productos imaginables (fundamentalmente agua y bebidas, pero tambien chocolatinas, naranjas y sogas para ahorcarse -bueno esto ultimo quiza no, pero seguro que tendrian demanda, estuvimos mas de una hora sin movernos ni un milimetro) salen de debajo de las piedras y comienzan a hacer su agosto al consabido grito de "maji, maji!" (agua, agua) seguido por un chasquido de labios como si te estuvieran tirando un besito de enamorado.
En un atasco tanzano pasan cosas extranyas. Una de ellas es que la acera (aqui hasta las autopistas tienen su acera por la que caminas riadas de gente) se convierte en un carril mas: daladalas, todoterrenos y motos intentan eludir el atasco circulabndo por ella, lo cual funciona durante 5-10 minutos, despues de los cuales la acera pasa tambien a estar atascada. En cuanto a circulacion aceril, hay que tener en cuenta dos reglas basicas de seguridad: por cada a cera se circula en ambos sentidos (incluso si la acera es mas estrecha que un coche) y los vehiculos siempre tienen preferencia sobre los peatones (y cuanto mas grande el vehiculo, mas preferencia).
Otro efecto curioso que se produce es la division de daladalas en dos grupos: mientras algunos conductores deciden simplemente apagar el motor y echarse una siestecilla, los conductores mas aguerridos o con mas experiencia, sabedores de que es imposible que un atasco tal se solucione en menos de 512 horas, deciden saltar la mediana y volver por donde han venido. La mediana del atasco de ayer tenia mas o menos medio metro de altura, con lo cual se vivieron escenas dantescas, con algun daladala rozando el vuelque (juro que alguno estuvo varios segundos sobre dos ruedas). Esta division de daladalas en dos grupos viene acompanyada de un flujo bidireccional de pasajeros: en cuanto un daladala decide saltarse la mediana, cientos de pasajeros de los buses colindantes saltan a la calzada e intentan subirse para volver al punto de origen. El barullo que se produce es tal que llega un momento en que algunos de los daladalas saltamedianiles deciden cerrar sus puertas (a pesar de que, recordemos, un daladala nunca esta lleno) por miedo al linchamiento, ante la avalancha de pasajeros que quieren subirse. Al mismo tiempo, los pasajeros del daladala saltamedianil que optan por seguir hacia su destino tambien saltan a la calzada y se suben a los daladalas conlindantes, no importa cual, a estas alturas ya nadie le pide el billete a nadie y todos somos amigos.
Llega un momento en que el atasco, sin que nadie sepa muy bien como, se soluciona, y pasamos de no avanzar un milimetro durante una hora a una circulacion completamente fluida. Luego uno descubre que la policia ha desviado el trafico por una calle que es direccion prohibida, pero sin habilitar un carril con conos ni nada, simplemente cada uno circula por donde puede.
La verdad es que ayer fue un dia cojonudamente raro. Me vi envuelto en mitad del atasco porque habia quedado con Laura, una amiga de Pati que trabaja en la embajada de Dar es Salaam a las 18 en la ciudad. Entre pitos y flautas, llegue a la ciudad a las 19.10 (desde donde yo vivo no hay mas de unos 10-15 kilometros, y sali a las 16.45). Moreover, el daladala estaba tan lleno que me pase mi parada. Cuando me quise dar cuenta, estabamos en otra autopista que conducia a diossabe donde (posiblemente era la misma por la que habia venido, pero no puedo asegurarlo).
En una decision que podriamos calificar de diversas maneras, decidi bajarme a la primera oportunidad, en mitad de una autopista desconocida, a 30 minutos a pie de Dar es Salaam y noche cerrada. Despues de vagar durante una hora, preguntando a todos aquellos tanzanos que no tenian pinta de potenciales criminales (hay que decir que los tanzanos son por lo general gente muy amable y pacifica, pero algunas historias de robos he oido, y a pesr de no ser el tipo mas aprensivo del mundo, estar en un sitio completamente desconocido y despoblado, siendo el unico blanco en 3 kilometros a la redonda y sin tener mas que rudimentos del idioma local, no mola mucho), logre llegar al centro de la ciudad de nuevo. Por aquel entonces, Laura ya tenia otros compromisos: una cena en la otra punta de la ciudad, a la que muy amablemente me invito, pero yo por aquel entonces ya habia tenido bastante aventura (ademas eso habria implicado dos taxis mas el restaurante, las cuentas no me salian en absoluto), asi que decline tambien amablemente y me cogi el primero de los dos daladalas que necesitaba para retornar homesweethome.
Todo estaba yendo razonablemente bien hasta que el segundo daladala decidio saltarse mi parada (a pesar de que yo habia advertido dos veces al hombre-que-recoge-el-dinero donde queria pararme). Como de noche todos los gatos son pardos y en mi parada solo se bajan los muzunguas (es decir, yo), el resultado es que me tuve que bajar en el siguiente pueblo, Mbande.
Asi que alli estaba yo, a las 9.30 de la noche en Mbande, sin haber cenado, muerto de sed, sin haber hecho nada en toda la tarde y sin saber cuando demonios pasaria un daladala en la direccion contraria. Sin embargo, no hay mal que por bien no venga: en Mbande habia cantidad de puestecillos callejeros haciedo brochetas de carne a la brasa y tortillas de patata (!! eso si, con patatas fritas), asi que me dije a mi mismo que me habia ganado una buena cena, y me tome un par de brochetas y una tortillita y un par de botellas de agua, al precio de 2500 shilings, osease poco mas de un euro, lo que sin embargo es razonablemente caro para los estandares tanzanos. Eso si, mas caro me ha salido hoy comprarme un gel y un desodorante, en Mbagala, la friolera de 15.000 shilings (7.5 euros), aunque el gel es de 650 mililitros y espero que me dure los 5 meses que me quedan.
Bueno, pues este ha sido mi post de hoy. Otro dia contare mas acerca de mis primeras clases en la escuela, donde todo es un poco mas dificil de lo que esperaba. Pero nadie dijo que fuera a ser facil! Besos, abrazos, collejas!
Por cierto, he respondido a los comentarios en mi anterior entrada!
ResponderEliminarJavier!! me acabo de enterar del nuevo blog y me lo he leído enterito en 10 minutos. Escribe más!!!! Arnau me oía riéndome sola y debe pensar que estoy un poco loca... qué apasionante todo!! de entrada estoy súper contenta que estés disfrutando todo tanto, y luego me están entrando unas ganas locas de venir a visitarte... a ver si convenzo Arnau que se coja una semanita de vacaciones... bueno, ya te mando un mail cuando la cosa esté un poco más clara... De momento me conformo con seguir las crónicas... cuéntalo todo por favor... y ve con cuidado! un beso!!!!
ResponderEliminarQuerido muzungua: Nos consuela ver que sigue intacto el sentido del humor. En materia de tráfico, pensaba que nada podía superar a lo de El Cairo, pero ya veo que siempre hay quien da más. Sin que te vuelvas aprensivo, la lección de la experiencia que narras debería ser la cautela. Esperamos tu crónica sobre las primeras clases.
ResponderEliminarPor aquí, todo según lo previsto. Regreso a casa ayer. Algunas molestias. Gran incremento de visión. Los astures estaban inmersos con los premios anuales de la Fundación P. de Asturias (gaiteros y ceremonias por doquier)Pudimos comprobar que son un pelín exagerados con las cantidades de comida (si uno no es precavido puede salir un tanto "reventado") y que casi todo acaba en "ina" (gafinas, bolsina,etc.)Pero son muy atentos y muy agradables.
Toneladas de besos. Por favor, cuidate mucho.
Vaya par de huev..!!! En dos palabras, im_presionante!!! Me parece que debías dedicarte a algo relacionado con la escritura; eres cojonudo (como ves estoy "desataaaaaao"..)
ResponderEliminarUna vez recuperado de las emociones del relato, no tengo claro lo de experiencia "recomendable", pero si tú lo dices.. Eso sí, lo que no me entra es que un daladala, de los denominados, saltamedianil, pueda atravesar una mediana de medio metro!!! Está visto que se rompen todos los esquemas conocidos en un atasco made in Tanzania.
Mamá creo que va bien, aunque habrá que ver la evolución. De momento la estamos mimando como corresponde, es decir, sin pasarse. Lo que voy a tener que hacer la proxima semana es ponerme las pilas con la organización del viaje de diciembre, que no queda tanto. Del curro también habrá que ocuparme más tiempo, una vez que he acabado con la rehabilitación (el lunes veo a la rehabilitadora -Chinchetru, recuerdas-, pero con independencia de lo que diga me tomo vacaciones -me las tengo ganadas, digo yo-)
Que sigas estando tan ilusionado y contento. Otro día, como ya dices tú, nos hablas de las clases (que también tendrán su miga). Cuídate. Muchos besos,
El daladala saltamedianil que bien saltamedianice, buen daladala saltamedianil será.
ResponderEliminarPara cuando el Blues del Daladala?
ResponderEliminarYo ya encontré una habitación en Madrid. Es un pelín cara, pero el piso y la zona lo valen. Estaré en el centro, en plan Jekyll y Hide. Científico de día, criatura de noche. A ver si es verdad que el tema musical está más vivo que en Barcelona.
Sobre mi futuro en la big apple, pues al menos ahora estoy negociando con un grupo de NYU... el viernes tengo una entrevista por Skype con la jefa. A ver si hay suerte.
Bueno, no decaigas campeón! Y sobretodo lleva un libro siempre contigo. Te servirá para tomarte con calma los atascos. Y no desprecies su valor como arma arrojadiza!
Abrazos!
T
Flipo con tus aventuras! Me he hecho ya "fans" de tu blog, a Favoritos va. Es increíble leer historias tan alucinantes contadas en primera persona. Admirable!. Por aquí, sin mucha novedad. Los dos enanos ocupan el 110% del tiempo (K. debería estudiar cómo es posible eso en el espacio-tiempo), así que hay poco más que hacer. Sigue viviendo tantas aventuras y lo que es más importante, sigue contándonoslas!. Abrzs!.
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